¡Por fin acabé! No me lo puedo creer. Pensé que esto no se acababa nunca...
No ha sido tan bueno como hubiese querido, pero no ha estado nada mal. He aprobado tres de las cuatro que me habían quedado. La oveja negra ha sido Anatomía, como de costumbre. Lo mío con esa asignatura ya es personal, no estamos hechas la una para la otra. Así que lo intentaremos el año que viene. Me da un poco de miedo, porque son seis asignaturas para un cuatrimestre. Por intentarlo que no quede.
Estoy contenta, la verdad. No es un mal balance teniendo en cuenta todo lo que tenía. Quiero verlo por ese lado, no pensar (hasta dentro de medio mes) en la que me ha quedado y disfrutar del éxito. Ahora, solo me queda aprovechar a tope estos diez días de vacaciones. Los he estrenado con playa, así que no puedo quejarme.

Por otro lado, había dejado de lado el deporte, y la vuelta a la rutina está siendo muy dura. Acabo muy cansada. Me falta ritmo, pero es cuestión de tiempo y de volver a la forma física de antes.
Realmente, me he dado cuenta estos días de que el positivismo funciona. No es milagroso, por supuesto, pero el hablarte a ti mismo con cariño y mensajes positivos, es mejor que el negativismo.
Me despido hasta la próxima, que salvo sorpresa, será la vuelta a la rutina, los nuevos-viejos propósitos y esa energía con la que volvemos. ¡Un besazo enorme y sed felices!
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