¡Buenas noches!
Ya estoy por aquí otra vez. Hoy sí tengo que quejarme. Soy de las que piensa que la figura del profesor tiene un componente de ejemplo para sus alumnos en todas las etapas. No solo de pequeños, cuando nos enseñan a compartir y a no dañar a los demás. En la universidad, donde se supone que ya somos autosuficientes en ese sentido, seguimos igual. Nos fijamos en los comportamientos de nuestros profesores, especialmente de los que son médicos (en mi caso) e imitamos lo que pensamos que hacen bien. Por eso, creo que la humildad debe ser uno de esos valores que transmitan, y que nosotros copiemos. Es fundamental esa humildad, ya que el día de mañana vamos a sentarnos frente a alguien que tiene un enfermedad que le produce un sufrimiento. Pero debemos ser capaces de no quedarnos debajo de la bata blanca. Necesitamos ser humildes, ponernos al mismo nivel, y así comprender lo que le pasa a esa persona. Y eso es posible gracias a la humildad.
Esa humildad la echo de menos en un sector del profesorado. Es admirable donde han llegado, a base de esfuerzo y lucha. Por ese motivo, deberían de ser ejemplo.
Dicho esto, se nota el ambiente pre-vacacional, por la tranquilidad que se respira en clase y en el nivel de tareas. Así que, ¡disfrutemos este periodo pre-vacacional!
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